Tengo una perla
guardada en una caja de madera
al fondo de un hondo pasillo
con cipreses, primaveras
Tiene un candado oxidado
que brilla, también tintinea
La llave
va cayendo:
Mi agua,
Tu arena.
Ya me avisó mi psicólogo que si sigo así me voy a volver loco Aprendimos a odiarnos
No hay comentarios:
Publicar un comentario