domingo, 6 de octubre de 2019

Me oigo

Me oigo, doctor, me oigo
y veo si me lo dispongo:
veo una flor marchita
secándose al sol.

Me odio, mi amor, me odio
Siento el calor si respiro
¿Y vos quién sos?
¿De quién es este color?

Mi mar, tu mar.
Mi sal, tu sal.

Y una amargura que no se quita con nada.

Cultivaré mi jardín,
dejaré que florezcan
las cosas hermosas
de mí,
de ti,
de todos los demás.

Flor,
Sol,
Dios
se levantó una mañana y te creó como sos.
Eso sos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

continuar

Ya me avisó mi psicólogo que si sigo así me voy a volver loco Aprendimos a odiarnos